La gracia y Misericordia de Dios
- jucufigueroa
- 12 sept 2020
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Recordemos la visita de Esaú a su hermano Jacob, quien aterrado por la posibilidad cierta de que su hermano mayor le diera muerte a causa del robo de la primogenitura, convierte este encuentro en un derroche de regalos de parte de Jacob a Esaú, para apaciguar la ira de la promesa que había hecho a su propia madre Rebeca, cuando sentencia “Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” (Génesis 27:41b).
Habían pasado años en los que Jacob trabajó para su tío Labán para conseguir casarse con Raquel a quién había amado desde el momento en que la vio, y a pesar del tiempo transcurrido las relaciones entre los hermanos están en un proceso de revisión y Jacob temió lo peor.
Finalmente los presentes lograron conmover el corazón de Esaú y los hermanos gemelos hicieron la paz entre ellos y siguieron sus caminos separadamente, pero en paz.




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