Nuestra confianza en Dios
- jucufigueroa
- 9 sept 2020
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Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia
Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
No seas sabio en tu propia opinión;

Teme a Jehová, y apártate del mal;
Porque será medicina a tu cuerpo
Y refrigerio a tus huesos.
Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos;
Y serán llenos tus graneros con abundancia,
Y tus lagares rebosarán de mosto.
Proverbios 3: 5-10
Fuimos creados por la Diestra Todopoderosa de Dios, para ser felices integralmente, para ser victoriosos, pero…. Él nos pide a cambio que seamos creyentes, obedientes, dependientes, fieles y agradecidos, porque él no tiene ninguna obligación de amarnos, bendecirnos, cuidarnos, protegernos, salvarnos etc.
Él nos ama, porque su esencia es el amor, nos bendice, porque es dadivoso, nos perdona, porque es misericordioso, y nos salva y guarda de todo mal, porque es Todopoderoso. Pero no tiene la obligación moral de hacerlo.
Él ha querido desde siempre, desde el principio de los tiempos, establecer una relación perfecta con nosotros, basada en el respeto, la verdad, y la santidad.
En cambio el hombre pretende usar a Dios como un verdadero talismán de la suerte, que por el solo hecho de llevarlo colgado del cuello como una cruz, con el Cristo crucificado, o sin él, o cualquier otra figura que creamos que le representa, recibiremos cobertura sobre nuestras pecaminosas vidas. Pero no es así.
No necesitamos llevar una enseña o marca sobre nuestro cuerpo, sino una indeleble sobre el alma y el espíritu. Ningún tatuaje sobre nuestra piel, sino su palabra grabada en nuestro corazón.
Juan Cuevas Figueroa



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